El Artista terminó de planificar su Obra Magna. Solo le llevaría 43800 horas. Comenzó de inmediato. Su móvil vibró. Miró la llamada. Salió. La Obra Magna y El Artísta jamás volvierón a encontrarse.
Bocetos
Julio 5, 2008 de vitolink
Julio 5, 2008 de vitolink
El Artista terminó de planificar su Obra Magna. Solo le llevaría 43800 horas. Comenzó de inmediato. Su móvil vibró. Miró la llamada. Salió. La Obra Magna y El Artísta jamás volvierón a encontrarse.
Me gustó mucho el concepto, ¡que verdad es las inspiración va y viene! Y que hay veces que no se puede dejar para luego.
Muy curioso
Nos leemos chavalote;)
Gracias por el comentario, palabras!
La inspiración va y viene (y como decía Picasso) siempre nos encuentra trabajando… A lo que podía añadirse la apostilla de que ese encuentro ocurre las más de las veces mientras estás ocupado en otras cosas.
Aunque hay algo más inestable que la inspiración: la constancia, la creencia en el resultado final, en las propias posibilidades, en el mensaje que se quiere transmitir. La idea original (la famosa inspiración) es un fogonazo, mientras que el trabajo constante en una caldera que ha de alimentarse a base de paladas de carbón… Y es complicado de mantener esa maquinaria a pleno rendimiento.